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Tarjeta Profesionalde la Construcción · TPC

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Qué es la Tarjeta Profesional de la Construcción

La TPC es el documento con el que un trabajador demuestra, de una vez y para toda su vida laboral, la formación en prevención que ha hecho y la experiencia que lleva en el sector. Aquí está qué es, qué acredita y qué no.

La idea, en dos frases

La Tarjeta Profesional de la Construcción —todo el mundo la llama TPC— es una tarjeta con tu nombre que acredita tres cosas: la formación en prevención de riesgos laborales que has recibido, tu categoría u oficio, y los periodos que has trabajado en empresas del sector. La expide la Fundación Laboral de la Construcción, una entidad paritaria formada por la patronal y los sindicatos del sector.

Su razón de ser es práctica. Antes de que existiera, cada vez que un albañil cambiaba de empresa tenía que volver a demostrar —o repetir— la formación que ya tenía. Con la tarjeta, esa formación viaja con el trabajador: se presenta una vez en la puerta de la obra y el coordinador de seguridad ya sabe qué ha hecho y para qué está formado.

Qué acredita, punto por punto

  • La formación en prevención que has cursado: las horas, el ciclo y el oficio.
  • Tu cualificación y categoría profesional dentro del convenio del sector.
  • La experiencia: qué empresas del sector te han tenido dado de alta y cuánto tiempo.
  • Tu pertenencia al sector, que es lo que te permite acceder a obra y lo que el convenio exige comprobar.

El VII Convenio General del Sector de la Construcción, en vigor desde 2022 y publicado en el BOE en septiembre de 2023, la regula en su artículo 154. Ese convenio le ha ido sumando funciones: hoy también sirve para consultar cotizaciones, ver las aportaciones al plan de pensiones del sector y, para quien tiene contrato fijo discontinuo, gestionar su entrada en la bolsa de empleo.

Y lo que no es

Conviene decirlo porque genera muchas llamadas. La TPC no es un carné que certifique que sabes hacer tu oficio: no hay examen práctico de albañilería ni de encofrado. Tampoco sustituye a la formación específica del puesto que tiene que darte tu empresa, ni al reconocimiento médico, ni al plan de seguridad y salud de la obra. Es la pieza que acredita la formación preventiva del sector; el resto de obligaciones siguen ahí.

Y una precisión que ahorra disgustos: la tarjeta y el título del curso no son lo mismo. El curso lo haces en un centro homologado como el nuestro y te llevas tu diploma; la tarjeta la pides luego tú a la Fundación Laboral con ese diploma en la mano. Para empezar a trabajar, lo que casi siempre te piden en obra es acreditar la formación —el diploma—, y la tarjeta es el documento que la recoge de forma oficial y permanente.

Un ejemplo para verlo claro

Juan lleva nueve años de fontanero y cambia de empresa. Hizo su curso de 20 horas en 2019 y tiene la tarjeta desde entonces. En la obra nueva le piden la TPC: la presenta, el coordinador comprueba que la formación de fontanería está ahí y entra a trabajar el mismo día. Su compañero Andrés, recién llegado al sector, no tiene nada: primero hace el curso, con el diploma empieza a trabajar y, en paralelo, tramita la tarjeta para no volver a tener que explicarlo nunca más.

Preguntas de este apartado

10 dudas concretas, con la respuesta al abrir.

¿Qué acredita exactamente la Tarjeta Profesional de la Construcción?

Acredita cuatro cosas a la vez: la formación en prevención de riesgos laborales que has recibido, tu cualificación y categoría profesional, los periodos en los que has estado dado de alta en empresas del sector, y tu pertenencia a ese sector. Es, en la práctica, tu expediente preventivo resumido en una tarjeta.

Lo que no acredita es la destreza en el oficio. Nadie te examina de poner ladrillos para dártela: da fe de la formación y de la experiencia registrada, no de la calidad del trabajo.

¿Es lo mismo la tarjeta que el título del curso?

No, y es la confusión más habitual. El título o diploma lo expide el centro de formación homologado cuando terminas el curso; es lo que demuestra que has hecho las horas de prevención que pide el convenio. La tarjeta la expide después la Fundación Laboral de la Construcción, a petición tuya, y recoge esa formación junto con tu historial en el sector.

Por eso, si acabas de terminar el curso y aún no tienes la tarjeta, lo normal es que en obra te valgan el diploma y el certificado. La tarjeta es el paso siguiente, no un requisito para matricularte ni para acabar el curso.

¿Qué datos lleva dentro la TPC?

En el plástico: tu nombre y apellidos, tu foto, el DNI o NIE, el número de tarjeta y las fechas de expedición y de caducidad. Detrás, en el registro de la Fundación Laboral, va lo importante: la formación en prevención con sus horas y su oficio, la categoría profesional y el historial de periodos trabajados en empresas del sector.

Esos datos se consultan en línea en el portal de la Fundación Laboral, y es buena idea revisarlos de vez en cuando: si una empresa no comunicó bien un periodo de alta, ahí se ve.

¿Desde cuándo se exige la tarjeta en las obras?

La tarjeta nació con el IV Convenio General del Sector y se fue implantando por fases. El momento en que dejó de ser voluntaria para la mayoría de los trabajadores fue el 31 de diciembre de 2011, con el V Convenio. Desde entonces no ha hecho más que consolidarse: hoy la regula el artículo 154 del VII Convenio.

Lo que ha cambiado en estos años es el rigor del control. Las obras grandes y las administraciones públicas la piden en la puerta, sin excepciones; en reformas pequeñas el control es más desigual, lo que no quita que la formación siga siendo obligatoria.

¿Quién expide la tarjeta y quién la paga?

La expide la Fundación Laboral de la Construcción (FLC), la entidad del sector creada por las organizaciones empresariales y sindicales. No la expide ningún centro de formación ni la Administración: los centros damos los cursos, la FLC emite la tarjeta.

La expedición lleva una tasa pequeña —del orden de unos pocos euros— que fija la propia Fundación y que conviene consultar en el momento de tramitarla, porque se actualiza. En bastantes casos es la empresa la que la asume, sobre todo cuando tramita las tarjetas de toda la plantilla de golpe.

¿La TPC vale en toda España?

Sí. Es un documento de ámbito estatal: la misma tarjeta sirve en una obra de Móstoles, de Bilbao o de Sevilla, porque el convenio que la regula es un convenio general del sector. No hay versiones autonómicas ni hay que revalidarla al cambiar de comunidad.

Fuera de España no tiene validez legal, aunque el diploma de formación puede servir como antecedente en algún país. Cada Estado tiene su propio sistema.

¿Existe también tarjeta para el metal, el vidrio o la madera?

Sí. El modelo funcionó y se copió. Hoy conviven la de construcción con la Tarjeta Profesional del Metal (TPM), la del sector del vidrio y la rotulación y la de la madera y el mueble. Cada una tiene su propia formación homologada y su propio convenio detrás.

Si trabajas en cerrajería, estructuras metálicas o carpintería metálica, la que probablemente necesites es la del metal; la tratamos en detalle en tpcmetal.es, nuestra web dedicada a ese sector.

¿Hay tarjeta física o vale con la digital?

La Fundación Laboral emite la tarjeta física, con foto, y es la que se presenta en obra. Además, tus datos de formación y de ocupación están en el registro en línea, de modo que una empresa autorizada puede comprobarlos sin tener el plástico delante.

En la puerta de una obra se enseña la tarjeta o una copia; si la tienes en trámite o la has perdido, se acredita con el diploma del curso y el justificante de la solicitud mientras llega la nueva.

¿Para qué sirve, en el día a día, tener la tarjeta?

Para tres cosas muy concretas: entrar en la obra sin discusiones, no repetir cursos cada vez que cambias de empresa y tener tu historial del sector guardado por si algún día lo necesitas —una antigüedad, una categoría, un periodo de alta que reclamar—.

A eso se han añadido usos nuevos: consultar cotizaciones, ver el plan de pensiones del sector y, en contratos fijos discontinuos, gestionar la bolsa de empleo. Poco a poco se ha convertido en la llave de todo lo que tiene que ver con tu vida laboral en construcción.

¿Qué es el portal trabajoenconstruccion.com?

Es la web oficial de la tarjeta, gestionada por la Fundación Laboral. Ahí se solicita en línea, se consulta el estado de una tarjeta, se buscan los puntos de tramitación por provincia y se descarga la documentación oficial.

Si necesitas hablar con ellos, tienen un teléfono gratuito de atención: 900 11 21 21. Para lo que es formación —qué curso te toca, cuándo hay grupo, cuánto cuesta— llámanos a nosotros, que para eso estamos.

¿No encuentras tu caso? Llámanos al 630 29 25 16 o escríbenos por WhatsApp: si es una duda de las nuestras, se resuelve en un minuto.

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